Donegal – Dún na Gall- Donde las Mareas Dibujan Fugaces Acuarelas

Se tiene la idea de que  Donegal  esta en el lejano norte irlandés, un rincón  poco poblado… y por supuesto donde la mayoría de visitantes no suele llegar.. si acaso lo dejan para el final del viaje.. si es que les queda algo de tiempo….y ocurre que al final es una buena idea. Por que permite marcharse con uno de  los mejores recuerdos.  Si alguna vez  decidís visitar Irlanda  espero que  sepáis  encontrar ese tiempo   tan precioso. No os arrepentiréis.

 

Encontrareis  sus aires  rebeldes de clima  caprichoso, agreste y barrido por  el viento… Pero  que sorpresa!  El viento que parecía querer echaros fuera os retine, ahora la lluvia, casi siempre tan intensa, cesa de pronto para ofrecer cinco segundos de un sol que se vuelve más brillante, y los caminos que serpentean por las turberas peladas os guían hacia los paisajes mas inesperados.

 

Donegal debe su  origen como tantas ciudades irlandesas, a los vikingos  su nombre en irlandés  Dún na Gall que significa  algo así como  “fuerte de los extranjeros”  lo que resulta irónico ya que fue el último condado de  Irlanda en someterse a Inglaterra. .  
 

 

Fue la capital de los  O’Donnell, cuyas luchas por el poder con los O’Neill marcaron la historia del Ulster durante mil años, hasta que  ambas familias se aliaron en lo que fue el último intento  serio de echar  a los británicos de la isla, la guerra de los Nueva Años, a finales del siglo XVI.  
 

 

El castillo  construido por Hugo O’Donnell en 1474 fue parcialmente destruido durante las guerras angloirlandesas. Al principio  del siglo XVII lo  compro un noble ingles y le añadió una vivienda   estilo Tudor, tiene una bonita torre  de  esquina  que  siempre esta llena de cornejas…   
 

 

El condado  de de Donegal ofrece la mayor variedad de paisajes de toda Irlanda, incluyendo  frondosos bosques, acantilados impresionantes, enormes extensiones de  praderas verdes y mas de  300 km de costas  recortadas ofreciendo un paisaje único  en el que  es fácil imaginar la duras condiciones de vida de la zona.   
 

Uno de   estos deliciosos lugares es el  Lough Eske,  es un  precioso lago al pie de las  Snack Mountains.  Aquí  se siente la  Irlanda eterna  en toda su humilde majestad, los paseos en el  bosque cercano al lago,  con  cantidad de torrentes que acompañan los  senderos… incluso  bajo la lluvia… os puedo asegurar que   es  un momento único.

 

La costa rocosa se entrecorta de pequeñas playas de arena dorada,   y  los  montes que las rodea  están salpicados de ovejas….. dando la impresión que  por la mañana tempranito,   nos  dedicásemos a poner  ahí  las  ovejitas para que decoren el paisaje….   Hay  algunas  granjas aisladas y  bosquecillos de fucsias  silvestres,  esta flor  es  muy  abundante en Irlanda.

 

La belleza salvaje de la costa de Donegal se manifiesta en la  bravura del  mar…. las olas que chocan contra las rocas  dan  la impresión de poder arrastrarlas en poco tiempo al fondo del mar.  
 

 

La bahia es profunda y está bastante protegida.  Por ello  aquí se han formado muchas  playas  arenosas y  muy grandes.  Es sorprendente  el contraste del color del mar en las lenguas de tierra que emergen del fondo. Donde  mejor se observa  es en la desembocadura del río Gwebarra… Numerosas corrientes dibujan en la arena  espirales de colores a lo largo del estuario del río, que tiene arenas blanquísimas  y   aguas cristalinas.
 
 

Podriamos decir que  fuera el sueño de un artista,  es el lugar en que se  mezclan las aguas  saladas  y dulces, la arena se adentra en el mar y los colores ocres se diluyen  en los azules….. Sobre las numerosas playas  que hay  en el estuario,  la marea  dibuja fugaces acuarelas…. Verde, gris ocre y  azul… son los  colores con los que la naturaleza ha decidido pintar  las costas de Donegal

 

 

 

 

 

Después de estar….. en  este fin del  mundo… único e irrepetible… os  arriesgáis a no poder… a no querer marcharos…